Pasamos horas de nuestras vidas compartiéndolas y dedicando nuestro tiempo a otros, a otros que no hacen otra cosa que matar su soledad fingiendo que comparten el tiempo por cariño.
El ser humano es un ser muy complejo, lo suficientemente complejo para afirmar que le abunda el egoísmo, la falta de empatía, y la capacidad de ver a otros como un medio más para lograr algún objetivo.
Pero el ser humano en si mismo es poco amoroso y poco afectuoso, excepto cuando quiere mostrarse ante otros, pero su naturaleza, su intrinseca naturaleza es egoísta, fribola, punsante, capaz de realizar acciones intensionales que dañan a otros.
El ser humano busca su propio beneficio y deleite, y así como busca su propio beneficio, en su beneficio y deleite, incluye realizar acciones intensionales, decir palabras intensionadas que dañen de alguna forma al otro, ese otro que ve como amenaza, ese otro que le molesta por no pensar del mismo modo o aprobar sus pensamientos.
El ser humano piensa en si mismo y en muy contadas ocasiones piensa en el corazón ajeno.
Por eso no es recomendable dejar consumir el tiempo valioso con quienes solo queman su tiempo para dejar de sentirse vacíos, porque ellos no harán más que quemar tu tiempo, sin aportar alegrías verdaderas a la vida, ni cariños verdaderos, ni afectos, ni sosten cuando las almas se derrumban. Se debe cuidar bien el tiempo que se entrega a otros, porque ese tiempo que das a quienes queman su tiempo, te aleja de ti mismo, de tus metas, del camino que te lleve a un lugar distinto a un agujero.
El ser humano es un ser muy complejo, lo suficientemente complejo para afirmar que le abunda el egoísmo, la falta de empatía, y la capacidad de ver a otros como un medio más para lograr algún objetivo.
Pero el ser humano en si mismo es poco amoroso y poco afectuoso, excepto cuando quiere mostrarse ante otros, pero su naturaleza, su intrinseca naturaleza es egoísta, fribola, punsante, capaz de realizar acciones intensionales que dañan a otros.
El ser humano busca su propio beneficio y deleite, y así como busca su propio beneficio, en su beneficio y deleite, incluye realizar acciones intensionales, decir palabras intensionadas que dañen de alguna forma al otro, ese otro que ve como amenaza, ese otro que le molesta por no pensar del mismo modo o aprobar sus pensamientos.
El ser humano piensa en si mismo y en muy contadas ocasiones piensa en el corazón ajeno.
Por eso no es recomendable dejar consumir el tiempo valioso con quienes solo queman su tiempo para dejar de sentirse vacíos, porque ellos no harán más que quemar tu tiempo, sin aportar alegrías verdaderas a la vida, ni cariños verdaderos, ni afectos, ni sosten cuando las almas se derrumban. Se debe cuidar bien el tiempo que se entrega a otros, porque ese tiempo que das a quienes queman su tiempo, te aleja de ti mismo, de tus metas, del camino que te lleve a un lugar distinto a un agujero.

